Archivos Mensuales: febrero 2016

#JoséMartí

José Martí: Contra anexión y anexionismo

En Nueva York, 1885. (Foto: W.F. BOWERS)

Hay cosas que, aunque sabidas, parece necesario repetir sin cansancio, para restar asideros a quienes prefieren ignorarlas. Los “ciegos y desleales” que José Martí repudió en su tiempo tienen continuadores hoy, y quién sabe hasta cuándo. Las evidencias no sugieren ingenuidad.

En 1871 –contaba 18 años– Martí señaló diferencias básicas entre Cuba y los Estados Unidos. En el cuaderno de apuntes numerado 1 en sus Obras completas, y ubicado en los inicios de su primer destierro español (1871-1874), escribió: “Los norteamericanos posponen a la utilidad el sentimiento.–Nosotros posponemos al sentimiento la utilidad”.

Se refiere a diferencias de composición, y añade: “si ellos vendían mientras nosotros llorábamos, si nosotros reemplazamos su cabeza fría y calculadora por nuestra cabeza imaginativa, y su corazón de algodón y de buques por un corazón tan especial, tan sensible, tan nuevo que solo puede llamarse corazón cubano, ¿cómo queréis que nosotros nos legislemos por las leyes con que ellos se legislan?”.

Solo por extrema desprevención cabría subvalorar el aserto “ellos vendían mientras nosotros llorábamos”, que recuerda una realidad: los Estados Unidos siguieron vendiendo pertrechos a España y desconocieron el derecho del pueblo cubano a la independencia por la cual se había alzado en armas en 1868.

Contraponiéndola con la estadounidense, Martí plantea: “Nuestra vida no se asemeja a la suya, ni debe en muchos puntos asemejarse”, y poco después agrega, con aleccionadora actualidad incluso para empeños revolucionarios de lograr eficiencia económica: las leyes implantadas en ese país le han dado “alto grado de prosperidad, y lo han elevado también al más alto grado de corrupción. Lo han metalificado para hacerlo próspero. ¡Maldita sea la prosperidad a tanta costa!”.

Con esa luz crecerá su pensamiento, y combatirá las falacias anexionistas desde dentro de aquella nación, donde vivió cerca de 15 años, durante los cuales caló en su estructura: “Viví en el monstruo y le conozco las entrañas, y mi honda es la de David”, escribirá en su carta póstuma a Manuel Mercado.

Hacia una nueva guerra necesaria

Devaluada por la realidad la manca “paz” del Zanjón, y sofocado el empeño de la Guerra Chiquita, Martí inicia los pasos que lo llevarán a encabezar los preparativos de la nueva etapa de lucha armada. Para ello tiene en cuenta el escollo anexionista. El 20 de julio de 1882 escribe a los generales Máximo Gómez y Antonio Maceo sendas cartas en busca del apoyo de ambos.

Al primero le habla de los obstáculos que deben vencerse para desatar la guerra y alcanzar el triunfo, y se detiene en uno: “Y aún hay otro peligro mayor, mayor tal vez que todos los demás peligros. En Cuba ha habido siempre un grupo importante de hombres cautelosos, bastante soberbios para abominar la dominación española, pero bastante tímidos para no exponer su bienestar personal en combatirla”.

A tal “clase de hombres”, como la llama, la define de este modo: “Todos los tímidos, todos los irresolutos, todos los observadores ligeros, todos los apegados a la riqueza, tienen tentaciones marcadas de apoyar esta solución, que creen poco costosa y fácil. Así halagan su conciencia de patriotas, y su miedo de serlo verdaderamente. Pero como esa es la naturaleza humana, no hemos de ver con desdén estoico sus tentaciones, sino de atajarlas”.

Sabe cuán dañinas pueden ser por su influencia antipatriótica, entreguista, y le dice a Gómez: “¿A quién se vuelve Cuba, en el instante definitivo, y ya cercano, de que pierda todas las nuevas esperanzas que el término de la guerra, las promesas de España, y la política de los liberales le han hecho concebir? Se vuelve a todos los que le hablan de una solución fuera de España”.

Para revertir semejante peligro, se plantea la creación de lo que él caracteriza en términos que no se corresponden con un bando político amorfo. Aunque todavía no tuviera en mente una organización delineada hasta el detalle, se piensa en el Partido Revolucionario Cubano, constituido diez años después.

En 1882 prevé: “Pero si no está en pie, elocuente y erguido, moderado, profundo, un partido revolucionario que inspire, por la cohesión y modestia de sus hombres, y la sensatez de sus propósitos, una confianza suficiente para acallar el anhelo del país–¿a quién ha de volverse [Cuba], sino a los hombres del partido anexionista que surgirán entonces? ¿Cómo evitar que se vayan tras ellos todos los aficionados a una libertad cómoda, que creen que con esa solución salvan a la par su fortuna y su conciencia? Ese es el riesgo grave. Por eso es llegada la hora de ponernos en pie”.

El fermento de la angustia

Se adelanta a señales alarmantes para alguien de su claridad, que se concentrarán a partir de 1889. Ese año sería, en marzo, el de su “Vindicación de Cuba”, y, desde el 2 de octubre, el de la Conferencia Internacional de Washington, que se prolongó, con sesiones espaciadas, hasta el 19 de abril de 1890.

El foro marcó “aquel invierno de angustia” en que Martí enfermó por la gravedad de los sucesos, y por lo ingente de sus desvelos y su empeño para contribuir a conjurarlos. En el verano siguiente el médico le indicó reposo, pero fue un descanso relativo: entonces brotaron sus Versos sencillos –en cuyo pórtico mencionó el invierno angustioso– y él buscó fomentar, entre estadounidenses progresistas, relaciones favorables al respeto merecido por Cuba y su derecho a la independencia.

Con “Vindicación de Cuba” impugnó enérgicamente injurias anticubanas publicadas en diarios estadounidenses. Pronto las refutó en el primero de ellos, y reunió en un folleto titulado Cuba y los Estados Unidos los textos injuriosos y su contestación, traducido todo al español y con una nota introductoria suya, que empieza así:

“Cuando un pueblo cercano a otro puede verse en ocasión, por el extremo de su angustia política o por fatalidad económica, de desear unir su suerte a la nación vecina, debe saber lo que la nación vecina piensa de él, debe preguntarse si es respetado o despreciado por aquellos a quienes pudiera pensar en unirse, debe meditar si le conviene favorecer la idea de la unión, caso de que resulte que su vecino lo desprecia”.

Sabe que hay ilusos a quienes seduce el esplendor material del vecino, y precisa: “No es lícito ocasionar trastornos en la política de un pueblo, que es el arte de su conservación y bienestar, con la hostilidad que proviene del sentimiento alarmado o de la antipatía de raza. Pero es lícito, es un deber, inquirir si la unión de un pueblo relativamente inerme con un vecino fuerte y desdeñoso, es útil para su conservación y bienestar”.

No refuta gacetillas marginales o propaladas por una facción política aislada: “The Manufacturer, de Filadelfia, inspirado y escrito por hombres de la mayor prominencia en el partido republicano, publicó un artículo ‘¿Queremos a Cuba?’ donde se expresa la opinión de los que representan en los Estados Unidos la política de adquisición y de fuerza. The Evening Post, el primero entre los diarios de la tarde en New York, el representante de la política opuesta, de aquella a que habrían de acudir los débiles cuando se les tratara sin justicia, ‘reiteró con énfasis’ las ideas de sus adversarios en el artículo ‘Una opinión proteccionista sobre la anexión de Cuba’”.

Contra el desprecio imperial

Los relevantes diarios dan voz al desprecio de Cuba por parte del pensamiento dominante en los Estados Unidos, contrario a que ella forme parte de la Unión. Se le reserva la condición de territorio dominado y saqueado, no un pedazo posible en la ciudadanía del Norte. Pero, aunque se le diera margen a esta opción, sería inaceptable para los revolucionarios que abrazaban la herencia de 1868 y de la Protesta de Baraguá.

Desbordaría estas cuartillas abundar en la valoración martiana sobre la Conferencia Internacional mencionada, a la que el gobierno estadounidense convocó en su afán de dominar a nuestra América, un paso dirigido a la conquista de la hegemonía mundial. Pero es insoslayable tener en cuenta al menos que ese foro azuzó las ilusiones de quienes veían en la anexión a los Estados Unidos la solución para Cuba, o querían verla.

Martí, veedor en lo hondo, las refuta rotundamente, y denuncia las verdaderas intenciones de los gobernantes de aquella nación, que busca ensayar “en pueblos libres su sistema de colonización”, y reserva un papel todavía más especialmente triste a los países de nuestra América que, por no haber logrado aún la independencia, serían presas más fáciles.

Cartas escritas en aquellos días por Martí, en especial las dirigidas a su compatriota y colaborador Gonzalo de Quesada Aróstegui –secretario de la delegación argentina, la cual brilló por su actitud ante las maquinaciones yanquis del foro–, confirman la angustia con que observa la fatídica reunión, que da pábulo al pensamiento anexionista. Con respecto a Cuba le advierte a Quesada:

“Sobre nuestra tierra, Gonzalo, hay otro plan más tenebroso que lo que hasta ahora conocemos, y es el inicuo de forzar a la Isla, de precipitarla, a la guerra,–para tener pretexto de intervenir en ella, y con el crédito de mediador y de garantizador, quedarse con ella. Cosa más soberbia no la hay en los anales de los pueblos libres:–ni maldad más fría”.

Tan macabra es la trama, que él se plantea: “¿Morir, para dar pie en qué levantarse a estas gentes que nos empujan a la muerte para su beneficio? Valen más nuestras vidas, y es necesario que la Isla sepa a tiempo esto. ¡Y hay cubanos, cubanos, que sirven, con alardes disimulados de patriotismo, estos intereses!”. Y concluye: “Vigilar, es lo que nos toca; e ir averiguando quién está dispuesto a tener piedad de nosotros”. Pero, lejos de sentarse a esperar por actos piadosos, se afana en reforzar los preparativos para la contienda.

Confirmación de la historia

Las previsiones martianas la avalarán la realidad impuesta por la intervención con que los Estados Unidos frustran la independencia de Cuba y se adueñan de Puerto Rico. En la primera, donde no pueden obviar la beligerancia del ejército mambí, se las arreglan para desmovilizarlo; en la segunda, el camino “pacificador” abonado por el autonomismo facilita el sometimiento colonial que aún hoy perdura.

Razones hallan quienes estiman que, con su desprecio hacia nuestros pueblos, el imperio aceptaría la anexión de Puerto Rico, si acaso, únicamente cuando tuviera la certeza de que su pueblo está dispuesto a tolerar la humillación absoluta. Pero eso no lo ha conseguido el Norte en más de un siglo.

Martí concibe una contienda organizada con la eficacia necesaria para frenar los planes estadounidenses, pero estos hacen abortar en el puerto de Fernandina la sorpresa con que él busca dejar a los imperialistas sin tiempo de intervenir en la guerra. Para ello debe ser “breve y directa como el rayo”, según anuncia en un artículo de 1893 titulado precisamente “‘¡Vengo a darte patria!’ Puerto Rico y Cuba”.

En la carta póstuma a Mercado testimonia su certidumbre de que ya en lo fundamental la guerra no es contra el ejército español, sino contra las maniobras de los Estados Unidos. A ello, no a su pensamiento antimperialista, se refiere cuando dice: “En silencio ha tenido que ser, y como indirectamente”.

Al amigo mexicano le habla de la entrevista que en campaña ha tenido con el corresponsal de The New York Herald, Eugene Bryson, quien le ha dado a entender algo que no lo sorprende: “llegada la hora, España preferiría entenderse con los Estados Unidos a rendir la Isla a los cubanos”. La perfidia se consuma en 1898 en el Tratado de París, con la humillación de la derrotada metrópoli.

Tanto le preocupan a Martí las jugarretas anexionistas que el vocablo anexión le salta a la pluma, en el espacio de pocas líneas, para referirse indistintamente a la posible alianza entre la potencia que decae y la emergente, y a la anexión en su más extendido uso político. Sabe necesario “impedir que en Cuba se abra, por la anexión de los Imperialistas de allá y los españoles, el camino, que se ha de cegar, y con nuestra sangre estamos cegando, de la anexión de los pueblos de nuestra América, al Norte revuelto y brutal que los desprecia”.

Contra la complacencia de la sumisión

El corresponsal del Herald le ha mencionado también “la actividad anexionista”; pero él –que la sabe fuera de los verdaderos planes del imperio– la considera “menos temible por la poca realidad de los aspirantes, de la especie curial, sin cintura ni creación, que por disfraz cómodo de su complacencia o sumisión a España, le piden sin fe la autonomía de Cuba”.

Tal especie está “contenta solo de que haya un amo, yanqui o español, que les mantenga, o les cree, en premio de su oficio de celestinos, la posición de prohombres, desdeñosos de la masa pujante,–la masa mestiza, hábil y conmovedora, del país,–la masa inteligente y creadora de blancos y negros”.

Con posibilidades de éxito o sin ellas, anexionistas y autonomistas encarnan posiciones antinacionales: coinciden en la voluntad de someterse a los Estados Unidos o a España para seguir enseñoreados sobre el pueblo trabajador. Son soporte de un pensamiento de subordinación que agrada a los imperialistas, porque les allana el camino para dominar a Cuba.

Muerto Martí en 1895, los sucesos que se desencadenan desde 1898 con la intervención estadounidense corroboran la lucidez del guía revolucionario. Cuba libre, película reciente, recrea aquellos hechos, y no parece haber tenido que esforzarse el director para que parezca destinada, más que a leer aquel pasado, a plantear advertencias necesarias hoy.

Tras más de 50 años intentando asfixiar a la Revolución Cubana con agresiones armadas y un férreo bloqueo que perdura, el imperio busca parecer que abre caminos para beneficiar a Cuba. También lo hizo en 1898, cuando procuró pasar como su aliado en pos de la independencia que ella había probado merecer y él le frustró.

Como a finales del siglo XIX, la anexión con que algunos han soñado sigue siendo una fantasmagoría de poca probabilidad de realización: el imperio no la desea, y es incompatible con la resistencia protagonizada por el pueblo cubano. Pero el pensamiento vinculado con dicha opción, el anexionismo, sigue abonando posiciones aliadas del imperio. No es necesario que la anexión se dé para que el anexionismo sea nocivo.

Un pueblo dominado culturalmente por el imperio está en camino de aceptar lo que él se proponga imponerle. Como relata Martí en una de sus crónicas sobre la Conferencia Internacional de 1889-1890, el gobierno de los Estados Unidos les ofreció a los delegados hispanoamericanos un singular paseo en un tren palacio.

Para que la desfachatez de la insolencia quede más al desnudo, el periodista revolucionario cita la prensa del país anfitrión: “Se abre el Herald, y se lee: ‘Es un tanto curiosa la idea de echar a andar en ferrocarril, para que vean cómo machacamos el hierro y hacemos zapatos, a veintisiete diplomáticos, y hombres de marca, de países donde no se acaba de nacer’”.

Más que un tren, toda una industria

Hace mucho que episodios como el de aquel tren palacio han dado paso a una poderosa maquinaria cultural (o anticultural) que difunde en el planeta las “bondades” del modo de vida estadounidense. Un mínimo inventario de la programación televisual mostraría que hasta en Cuba, firme en su lucha antimperialista, circulan frutos de esa maquinaria, directamente o a partir de la influencia que, como si fuera algo natural e ineludible, ella ejerce en parte de lo producido en el país.

Que haya cubanos y cubanas que ostenten sobre su cuerpo, y en sus vehículos, incluso en algunos de la administración estatal, banderas de los Estados Unidos, y crean que de allí pueden venir las soluciones que Cuba necesita, no admite ingenuidad en el análisis al cual está llamada la nación. No se trata de prohibir o controlar actos que deben ser individuales –no es el caso de automóviles y establecimientos de la administración estatal–, pero sobran motivos para repudiar, como Martí al anexionismo, hechos que ocurren en nuestro entorno en materia de identidad cultural y símbolos de naturaleza política.

También en ese terreno conservan vigencia el ejemplo y la prédica de Martí. No basta estimar que la anexión es inviable y la Revolución invencible, cuando pululan señales de formas de pensar y actuar en las que subyace la costra tenaz del coloniaje condenada por Rubén Martínez Villena, y arropada con símbolos que oficialmente representan a la potencia imperialista.

Deberían, sí, ser símbolos de un pueblo; pero este no vive en el vacío, sino en la nación sede del imperio que –en función de los graves crímenes que comete para mantener la hegemonía con que actúa contra el mundo– pretende seguir manipulando el pensamiento de su propia ciudadanía.

Ese imperio se hizo hegemónico rompiendo el equilibrio mundial que Martí quiso salvar con la independencia de Cuba, de las Antillas, de nuestra América toda, aunque ciegos y desleales prefieran ignorar la historia, la realidad, como si con ello salvaran su conciencia.

#El”Cambio”EnArgentina

En video, Gendarmería reprime a niños en Argentina

Niño murguero

El director de la murga de la Villa 1-11-14, Bajo Flores, Argentina, que fue reprimida por Gendarmería durante un operativo en ese lugar aseguró que los vecinos “en ningún momento les tiramos piedras” a los efectivos “ni somos narcos, como dijeron”. El abogado denunciante del caso, Alberto Mingrone, aseguró que los miembros de esa fuerza de seguridad “dispararon con ithacas”.

“No vamos a hacer algo malo para que lastimen a nuestros chicos”, dijo Gustavo González al canal C5N sobre el hecho que ocurrió en la noche del viernes pasado, cuando un centenar de integrantes de la murga “Los Auténticos Reyes del Ritmo” ensayaba sobre la calle Bonorino y un móvil de Gendarmería intentó secuestrar dos autos de dudoso origen estacionados en esa villa del Bajo Flores.

El hombre contó: “Cuando veo llegar a un móvil de gendarmes y atrás a una grúa que levanta los autos, me arrimo a ellos. Bajaron dos gendarmes, dialogamos bien, pero el que estaba manejando seguía avanzando y me toca a dos integrantes de la murga”. Y añadió que cuando el patrullero y la grúa llegaron a su destino, de este último vehículo bajaron dos gendarmes y uno de ellos provocó a los murgueros al decir: “¿Qué pasa acá? ¿Son todos guapos?”.

“Yo como director, me arrimo al gendarme y le digo: ‘Señor, ¿qué está por hacer? Fíjese qué está por hacer, que tengo muchas criaturas”, relató y aseguró que no bien terminó de decir esa frase y el gendarme lo empujó y lo hizo caer. Y cuando su hijo de 14 años se acercó a ayudarlo, vio que otro gendarme le estaba apuntando a él y lo corrió de un empujón.

“Cuando me corre, le dan a mi hijo un impacto de bala, de perdigones de plomo, en la pierna, que era para mí. Después, me siguen tirando. El gendarme estaba loco tirándome. Me buscaba y me tiraba, no tiene palabras lo que hicieron”, dijo González, quien contó que tiene tres impactos de bala de goma en el brazo izquierdo, uno en el derecho, dos en la espalda y otro en un glúteo.

“Nosotros no hicimos nada, les dimos el paso a ellos”, afirmó el murguero, para luego dejar en claro que este hecho no tiene relación alguna con los dos gendarmes que resultaron baleados.

El pasado viernes, miembros de la Gendarmería Nacional Argentina (GNA) reprimió con disparos de goma a la banda “Los Auténticos Reyes del Ritmo” mientras se encontraban ensayando en La villa 1-11-14, ubicada en el sector Bajo Flores de Buenos Aires, Argentina.

Los vecinos testigos del hecho explicaron que más de 100 personas, entre ellos niños, se encontraban acompañando a la banda, cuando llegaron miembros de la GNA y empezaron a disparar contra ellos.

Represión Argentina

 

Las deudas de Macri. Por Pedro Pablo Gómez

La pupila insomne

Todos los denominados políticos en el mundo occidental, en su camino de ascenso a un título presidencial, hacen numerosos compromisos con los denominados lobbies de cabildeo, para su apoyo ya sea de orden político o económico, el caso del actual elegido presidente en la república Argentina, Mauricio Macri no  es la excepción de la regla. Aparte de sus compromisos con su clase social, la burguesía nacional y sus pactos con otras tendencias, hubo uno que marca claramente sus proyecciones actuales, los que hizo con el importante lobby judío establecido en ese país.

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#LaDobleMoralSobreMigración

Toda una joyita: Comparar a migrantes de Cuba con refugiados de Siria y hacerlo desde Colombia. Por José Manzaneda

Que en EEUU estén realizándose redadas masivas para deportar a migrantes de Centroamérica apenas es noticia. Son ya dos millones y medio las personas deportadas durante la administración Obama. El pasado año fueron 462.000, 1.265 al día (1).

¿Qué es –en contraste- noticia internacional reiterada? La situación de unos 7.000 migrantes cubanos, varados en Costa Rica, a quienes se les ha facilitado un dispositivo de viaje, cómodo y seguro, para que puedan llegar a EEUU (2) (3). Allí –a diferencia del resto de migrantes- sí serán acogidos: recibirán ayudas sociales, papeles y residencia, gracias a la llamada Ley de Ajuste Cubano, que les considera automáticamente “refugiados políticos” (4).

El cinismo de este doble juego migratorio de Washington se hace aún más evidente cuando son los propios organismos de Naciones Unidas quienes catalogan a estas personas como migrantes económicos (5). Lo decía a CNN Roeland de Wilde, Jefe de Misión de la Organización Internacional para las Migraciones: “El Gobierno de Cuba ha repetido varias veces que estos cubanos salieron de manera regular, que pueden seguir saliendo del país y que van a seguir saliendo del país para lograr sus objetivos: son migrantes económicos” (6).

Nada que impida al diario español “El País” calificar a estas personas como los “refugiados de América”, título de un reciente editorial en el que politizaba, una vez más, la emigración cubana: es “una prueba –decía- de que Castro debe dar pasos en la apertura del régimen” en “política de derechos humanos” (7). Este lenguaje –típico de la prensa de Miami- contrasta con la sensatez de su referente norteamericano, “The New York Times”, quien reconocía el privilegio migratorio cubano “como un absurdo de la política estadounidense” y pedía su derogación (8).

Pero no solo eso. “El País” llegaba a comparar la emigración cubana con la de los refugiados sirios en Europa. Un despropósito que repetían y ampliaban otras publicaciones, como “Semana”, donde leíamos: una “crisis de refugiados (como la de Siria) también se vive en América Latina y su origen está en Cuba” (9). El disparate es aún de mayor categoría si tenemos en cuenta que esto lo dice una revista de Colombia, país que tiene –según el ACNUR- 413.000 personas solicitantes de asilo por persecución política (10) y que es el segundo del mundo en número de desplazados internos: 6 millones (11).

Otro tanto tenemos en la prensa de El Salvador. El “Diario de Hoy” recogía las impresiones de ciertos migrantes cubanos que, para poder llegar a EEUU, debieron “vender su casa”, y que señalaban la diferencia entre la imagen de “paraíso” turístico de su país y las condiciones de vida de la población (12). Algo que podría haberlo dicho cualquier migrante de Centroamérica. Sin embargo, esto no impedía al diario titular el reportaje “Mientras gobiernen los Castro, la gente seguirá saliendo de Cuba”. Y nos lo dice –recordemos- un diario de El Salvador, país que, tras décadas de neoliberalismo y a pesar de las fuertes inversiones norteamericanas, tiene a 2,5 millones de sus habitantes en EEUU, el 39 % de su población (13). Cuba, bloqueada y sin inversiones, tiene –en contraste- 1,2 millones de migrantes en EEUU, el 10,7 % del total (14).

En un artículo publicado en varios diarios de Miami y de América Latina, el conocido presentador de Univisión Jorge Ramos Ávalos, mexicano, defendía –increíblemente- el privilegio migratorio cubano (15): “Hay mexicanos y centroamericanos que se quejan –decía- (…) de que EEUU trata a los refugiados cubanos de una manera privilegiada. (…) Pero yo creo que hay que seguir protegiendo (los) (…) hasta que desaparezca la dictadura cubana” (16). Y añadía -sin despeinarse- que “los cubanos están huyendo como sea de su país”. Esto lo firma –recordemos- un periodista de México, que tiene 34 millones de migrantes en EEUU (17).

Por último, hay una pregunta a la que ningún medio –parece- quiere responder: ¿por qué los migrantes cubanos no vuelan directamente a EEUU desde su país, dado que –como se ha comprobado- tienen dinero para hacerlo? Y es que la respuesta destaparía ya por completo el cinismo de la Casa Blanca: porque a la gran mayoría EEUU les denegó la visa de entrada. De 300 solicitudes diarias, su Embajada en La Habana concede menos de 50 visas: una de cada seis peticiones (18). Pero si estas personas recorren 5.500 kilómetros, pagan miles de dólares a los coyotes y arriesgan su vida para entrar ilegalmente a EEUU, entonces sí: les aplican el estatus de “refugiados” y les conceden la residencia. Algo alucinante, maquiavélico y kafkiano. Tanto como la información que recibimos.

#SiAEvo

Evo Morales, un líder excepcional. Por Ángel Guerra Cabrera

Evo Morales llegó a la presidencia de Bolivia hace diez años. Pocos países en el mundo han logrado en tan corto tiempo los notables  cambios económicos, sociales, culturales y políticos operados desde aquel 22 de enero de 2006.

No fue un mero acto electoral lo que produjo conquistas tan colosales. La victoria electoral fue resultado de seculares luchas de los pueblos originarios del altiplano andino desde las legendarias rebeliones de Tupac Katari y Tupac Amaru y el decisivo enrolamiento de masas indígenas en los ejércitos bolivarianos, que junto a los sanmartinianos liberaron a América del sur. Del arrojo y la convicción de la chola Juana Azurduy, ascendida por Bolívar a Teniente Coronel. De los indios echados de sus tierras ancestrales por los gamonales para ser exprimidos sin piedad en los latifundios y las minas.

 De los obreros del estaño y sus combates contra el capital y la dominación imperialista, a los que se arrebató la revolución de 1952. De la guerrilla del Che. Más recientemente, de las guerras del agua y del gas y la defensa por los cocaleros de sus tierras y tradiciones, que llevaron a Evo Morales a ser electo como diputado a un Congreso que terminó expulsándolo, hasta su incontenible elección como presidente en 2005 frente a la tenaz oposición de las elites locales y de Washington, que lo veían ascender con espanto a la cabeza de una revolución gestada por los movimientos sociales.

Conducida por Evo mediante un profundo proceso democrático constituyente, Bolivia pasó de ser un Estado oligárquico al servicio de Estados Unidos, racista, excluyente de su mayoritaria población y cultura indígenas, con una pobreza solo comparable a la de Haití, a convertirse en un pujante Estado plurinacional soberano e independiente. La nueva Constitución, redactada por representantes de todos los pueblos originarios e interculturales que la componen y aprobada en referendo nacional tuvo un carácter acentuadamente antineoliberal al proclamar el papel rector del Estado en un modelo de economía social comunitario que controlara los recursos naturales en beneficio colectivo de los bolivianos.

La nacionalización de los hidrocarburos y la redistribución de su renta ha hecho posible que Bolivia redujera la pobreza en 25 por ciento y la pobreza extrema en 50, así como que el salario mínimo subiera en 87.7 por ciento. Todo ello respecto a 2006, cuando Evo asumió la presidencia.

El presupuesto de salud, que en 2005 era de 195 millones de dólares ascendía en 2012 a 600 millones y había conseguido una sensible disminución de la mortalidad infantil y materna. Hasta ese año médicos cubanos habían atendido gratuitamente 58 millones de consultas, realizado 33 mil partos y 134 mil cirugías no oculares y operado de la vista a 650 mil pacientes a través de la Operación Mialgro, cifras que han continuado elevándose con el decidido concurso de cientos de médicos bolivianos egresados de la Escuela Latinoamericana de Medicina de Cuba.

En los gobiernos de Evo se ha logrado alfabetizar a la gran mayoría de la población iletrada, tanto en castellano como en lenguas originarias y la escolarización básica en universal. El país marcha hacia la industrialización de los hidrocarburos, en la que una inversión pública que es la más alta de América del sur ha sido muy importante. La economía crece a un promedio anual de 5.1 por ciento, a la vanguardia de la zona. La demanda interna casi se ha duplicado y es, por encima de las exportaciones, el principal motor de crecimiento de la economía.

 En estos diez años han surgido 192 932 empresa nuevas y  la inflación es la segunda más baja de América austral. La recaudación tributaria se ha cuadruplicado y rinde mucho más que antes porque la malversación y la corrupción se combaten sin tregua.  De ocupar el penúltimo puesto en materia de desigualdad en la región, el país ha pasado al cuarto.

Nada de esto habría podido lograrse sin el liderazgo, el carisma, la ejemplar entrega al trabajo, la sabiduría política y la cohesión que logra en torno a él Evo Morales. No hay revoluciones ni procesos de cambio social sin jefes excepcionales e irrepetibles, verdaderos partos de la historia cuya sustitución exige muchos años de acumulación cultural y política para encarnarse en equipos, donde puede haber líderes pero ya no de aquel tamaño. Con el vendaval económico y político internacional que viene, es muy inteligente la propuesta de los movimientos sociales a la población boliviana de repostular a Evo a la presidencia.

#FreiBeto

En todo hay política

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Por: Frei Betto

Estamos en año electoral. En octubre elegiremos alcaldes y concejales. Aunque algunos no quieran saber de política conviene recordar que en todo hay política. No todo es política, pero la política está en todo. Por ejemplo una pareja en su luna de miel no es necesariamente una  cuestión política, pero la calidad del hotel en que se hospedan tiene que ver con la política. Mi bisabuelo de 98 años puede que no tenga la menor idea de que la calidad del café matinal que toma tenga que ver con la política, pero lo tiene.

La política es un machete de dos filos, como se dice en Minas Gerais. Sirve para oprimir o para liberar. Es como la religión, que también sirve para oprimir o para liberar.  Fue un error de cierta tradición marxista el afirmar que toda religión es alienación, hasta que de pronto se descubrió que la religión también era un instrumento de liberación. No soy yo quien lo dice sino Federico Engels (compañero de Carlos Marx en la composición de El Capital), en un librito que el mundo socialista apenas ha divulgado, titulado Cristianismo primitivo.

Fidel Castro le regaló al papa Francisco, en setiembre del 2015, cuando éste visitó Cuba, el libro Fidel y la religión, en el que un jefe de estado de un país comunista habla positivamente de la religión. Este año dicha obra será reeditada en el Brasil.

Entre otros muchos ejemplos de que todo tiene que ver con la política, uno de los más curiosos es éste: diciembre recuerda el número 10, noviembre el 9, octubre el 8, y setiembre el 7. ¿Y cuántos meses tiene el año? Doce. Ahí está la política: el año tenía diez meses. El emperador Julio César llamó a los astrónomos del imperio y les dijo: “Inventen un mes en homenaje a mí”. Ellos cavilaron e introdujeron en el calendario el mes de julio. Al morir Julio César le sucedió el emperador Augusto, que también llamó a los astrólogos y les dijo: “Si Julio tiene un mes con su nombre, yo también lo merezco”.

Y como las órdenes imperiales son órdenes imperiales y nadie quiere acabar con la cabeza cortada,  ellos añadieron el mes de agosto. Pero muertos de miedo, le presentaron al emperador un problema cronológico. Existe una alternancia de días en cada mes. Enero tiene 31, después 30, 31, 30, y julio y agosto son los únicos dos meses del año con 31 días seguidos. ¿Cómo fue posible tal artimaña? Por órdenes imperiales. “Arréglenlo”, dijo Augusto. Y los astrónomos lo arreglaron quitando un día de febrero.

Podemos no saber que la política está en todo, pero lo está. Porque el ser humano no ha inventado -y creo que no lo inventará- otra manera de organizar su convivencia social si no es mediante la política.

Hoy día muchas personas, sobre todo jóvenes, están enemistadas con la política, porque miran los noticieros que hablan de corrupción, de robadera descarada, nepotismo, fisiologismo, etc. Pero yo siempre les recuerdo: quien tiene aversión a la política acaba siendo gobernado por quien no la tiene. Y precisamente lo que desean los malos políticos es que se mantenga esa aversión, para que se queden ellos con la mayor tajada.

¡Acuérdense de esto! Cuando usted o sus amigos digan: no quiero saber de política, no iré más a votar, voy a anular mi voto… le estarán haciendo el juego a los malos políticos. Quien se inhibe está dando un cheque en blanco a la política que predomina en el país.

No existe neutralidad política. Existe una falsa idea de neutralidad.  Pero de algún modo cada persona interviene en la política del país, para bien o para mal.

A fin de cuentas ninguno de esos señores o señoras que ocupan el Congreso Nacional, en Brasilia, ha entrado por la ventana. Todos entraron a través del voto de los electores. Entonces la cuestión también consiste en analizar por qué los electores votan mal. A causa de la política. Porque vivimos en un mundo en el que la política está controlada por una minoría. Y el Brasil no es la excepción. Pero ésa es otra historia y tiene nombre: reforma política.

#EleccionesEnEEUU

Al borde de una crisis nerviosa

Al cubrir el proceso electoral estadounidense durante más de 20 años, hemos tenido que reportar sobre fraudes masivos, maniobras para suprimir el voto de ciertos sectores, el hecho de que aquí no todo voto es contado, la corrupción del proceso por miles de millones de dólares provenientes de lugares oscuros y el uso ultrasofisticado y siempre tramposo de la propaganda, entre otras cosas, pero a la vez también hemos contado sobre insurgencias electorales, movimientos espontáneos que asustaron a las cúpulas, momentos breves en los que irrumpió una expresión solidaria y noble, rompiendo el cinismo tan integral a este sistema que se proclama modelo para el mundo.

Noam Chomsky ha reiterado durante años que las elecciones son en gran medida una fiesta de relaciones públicas. Sólo abordan de manera marginal los temas; son más que nada un espectáculo. Señala que durante décadas la opinión mayoritaria del pueblo registrada en las encuestas es casi opuesta a las decisiones de sus supuestos representantes. Subraya que es casi imposible que gane algún candidato que realmente represente los intereses de los de abajo en nuestro sistema, el cual no es una democracia, sino una plutocracia.

Varios intelectuales destacados –desde los economistas premios Nobel Joseph Stiglitz y Paul Krugman, al gran veterano del periodismo Bill Moyers, entre otros– han sonado esta misma alarma de que el país se está volviendo una plutocracia, en una oligarquía.

Gore Vidal no se cansaba de repetir que “Estados Unidos sólo tiene un partido –el de la propiedad, el de las grandes empresas, el del dinero, con dos alas derechas: una demócrata y la otra republicana”.

Vidal, a finales de su vida, denunció el fin de la república, llamaba al país Estados Unidos de la Amnesia, donde su historia real quedó en el olvido, y acusó a los medios de colaborar: nuestros regentes no quieren que sepamos nada. Cuando uno tiene una prensa como la nuestra, uno ya no tiene una ciudadanía informada.

La cobertura mediática sigue como si nada de esto estuviera ocurriendo (ningún medio masivo tradicional cita o entrevista a Chomsky y, tal vez por esa enfermedad de amnesia, pocos recuerdan a Vidal). Los noticieros de 24 horas encabezados por CNN, Fox News y MSNBC, entre otros, las agencias de noticias, los principales rotativos cubren la elección como cualquier otra (con algunas excepciones notables), imponen una visión oficial que casi todos estamos obligados a seguir. Así, la mayoría reportaremos sobre cada paso de este concurso, esta carrera de caballos con apuestas multimillonarias, coordinada y manejada –como han señalado repetidamente Chomsky y otros– por la industria de relaciones públicas y publicidad, o sea, los mismos encargados de vender productos como automóviles o pasta de dientes.

Sin embargo, esta pugna electoral hasta ahora no ha seguido el guión impuesto por las cúpulas. La toma del Partido Republicano por una insurgencia radical de derecha, encabezada por Donald Trump y Ted Cruz, ha atraído la mayor atención alrededor del mundo.

Pero a la vez, la dinámica a principios de este proceso electoral no se ha definido sólo por la derecha, sino también por el surgimiento del proclamado socialista democrático Bernie Sanders (cuyas posiciones lo definirían como un socialdemócrata en cualquier otro país), quien goza de mayor apoyo popular que Trump entre el electorado, y quien también está provocando alarma –y hasta histeria– entre las cúpulas políticas y económicas del país.

Chomsky afirmó en una entrevista reciente que Sanders está haciendo cosas buenas y valientes, organizando a mucha gente, pero advirtió que sus perspectivas son casi nulas a largo plazo justo por los intereses que dominan este proceso político. Opinó que esa campaña debería ser dirigida hacia un movimiento popular que usaría la elección como un incentivo para después continuar, y eso no está ocurriendo. Cuando se acabe la elección, ese movimiento va a morir, y eso es un error serio. Lo único que llevará a un cambio significativo son movimientos populares continuos y dedicados que no presten atención al ciclo electoral.

Sin embargo, lo que queda claro por ahora es que hay un hartazgo con el statu quo, con más de lo mismo, algo que se expresa tanto por la derecha como por la izquierda. Trump es un fenómeno alarmante por razones obvias. Pero la expresión progresista desencadenada por Sanders es igualmente sorprendente para las cúpulas. No hay nada que asuste más a las cúpulas que la democracia real –la participación masiva, independiente y constante de sectores sociales conscientes–, y por ahora se portan a veces como si estuvieran al borde de una crisis nerviosa.

En un acto masivo de Sanders este fin de semana, justo antes del inicio del ciclo de elecciones primarias que arrancarán en Iowa este lunes, el acto culminó con el precandidato, un grupo musical y miles de sus seguidores cantando This land is your land, del legendario cantautor radical popular Woody Guthrie, que entre sus estrofas dice: al ir caminando/me topé con un anuncio ahí/de un lado decía propiedad privada/del otro lado no decía nada/ese lado está hecho para ti y para mí.

Que en medio de Iowa retumben los ecos de lo que es un himno al pueblo de este país compuesto por Guthrie, quien tenía escrito sobre su guitarra esta máquina mata fascistas, y que los jóvenes conozcan la letra para cantarla junto con el precandidato más viejo en esta contienda, pues tal vez…

Tal vez la amnesia se fracturó tantito, tal vez ese mar de personas, sobre todo jóvenes, recordó un eco de las luchas de sus antecesores por los derechos de todos los presentes, tal vez se dieron cuenta de que esto se trata de mucho más que sólo ir a depositar una boleta cada cuatro años, a petición de los dueños del sistema.

Tal vez desde atrás del espectáculo se asomará un poco de democracia en este ciclo electoral que arranca este lunes en el país más poderoso del planeta.

#VirusDelZika

¿Por qué es tan grave el brote del virus del Zika? (+ Infografía)

AedesLa epidemia del zika en Brasil es más grave de lo que se creía en un primer momento, ya que en la mayoría de los casos el virus no muestra síntomas evidentes, afirma Marcelo Castro, el ministro de Salud de Brasil, el país más afectado por la enfermedad, según informa Reuters. Esta advertencia se produce después de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declarara el pasado lunes la propagación del zika como una emergencia internacional.

La mayor causa de preocupación

Aunque se manifieste con una fiebre relativamente inofensiva, el zika es muy temido por sus posibles vínculos con la microcefalia: un trastorno en el que los bebés nacen con un daño cerebral y la cabeza encogida. Ya que la mayoría de las personas infectadas no muestran ningún síntoma de la enfermedad, las mujeres embarazadas pueden no ser conscientes de que están infectadas y los fetos están en peligro.

Marcelo Castro comenta: “El 80% de las personas contagiadas con el zika no desarrollan síntomas significativos. Un gran número de personas con el virus no muestran ningunos síntomas en absoluto, por lo que la situación es más grave de lo que imaginábamos“. De este modo, por el momento no es posible identificar qué extensión realmente tiene la epidemia. “Los casos de microcefalia están aumentando, y no podemos estimar cuántos más habrá“, señala Castro.

¿Cómo combatir el zika?

Nuestra gran esperanza es encontrar una vacuna“, destaca el ministro de Salud de Brasil, refiriéndose a los esfuerzos de investigadores brasileños y estadounidenses de elaborar una vacuna contra el virus. Además, Castro afirma confiar en que el desarrollo de las pruebas más eficaces para identificar el virus ayudaría a detener la propagación de la epidemia.

¿Está vinculado con la microcefalia?

Por otra parte, a los científicos les falta aún información básica sobre el virus. De hecho, no están seguros si hay una relación directa entre el zika y el daño cerebral reportado en muchos niños, ya que es difícil determinar si una mujer embarazada en realidad tenía este virus. “Es una gran dificultad en este momento ser capaces de decir con certeza si alguien tenía el zika o alguna otra infección, como el dengue, que es muy similar”, destaca el doctor Rafael Franza, inmunólogo de la ciudad brasileña de Recife, epicentro del brote, según publica NPR.

Zika

#RaúlEnFrancia

Hollande: Apoyamos el levantamiento del bloqueo.

Palabras de François Hollande, Pre­sidente de la República Francesa, durante la cena ofrecida al General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y Ministros de la República de Cuba, en el Palacio del Elíseo, el 1ro. de febrero de 2016. (Versiones Taquigráficas–Consejo de Es­ta­do)

Estimado amigo Raúl Castro;
Señor Presidente del Senado;
Señor Presidente de la Asamblea Nacional;
Señores Ministros;
Señoras y señores:

Todos los que están aquí hoy son amigos de Cuba y han querido estar alrededor del Pre­si­dente Raúl Castro y junto conmigo para ex­presar la fortaleza de la amistad entre am­bos países.

Quisiera además expresar un agradecimiento a esta visita y a su importante delegación que acompaña al Jefe de Estado cubano. Es la primera visita de Estado que se realiza desde el inicio de las relaciones Cuba-Francia. En este sentido, este día es histórico. El año pasado fui el primer Jefe de Estado occidental recibido en Cuba. Muchos otros me han seguido y casi el mundo entero quiere acompañar a Cuba en su desarrollo.

Me complace mucho constatar los gestos que ha hecho el presidente Obama durante estos últimos meses, pero lo más importante queda aún por hacer: el levantamiento unilateral del embargo que desde hace demasiado tiempo inflige sufrimientos inaceptables al pueblo de Cuba y obstaculiza los intercambios que podemos tener con ese país.

Francia fue una de las primeras naciones en denunciar en la ONU esta decisión de embargo y bloqueo. Nuestra diplomacia apoya cada año en la Asamblea General la Resolución sobre la necesidad de levantar el bloqueo.

De igual forma, Francia tiene la voluntad de acercar a la Unión Europea y Cuba, en particular con respecto a la posición común que obstaculiza los intercambios y ya ha perdido todo su sentido.

Como dije en La Habana, el pueblo francés siente afecto por su país, señor Presidente. En efecto, tenemos vínculos que se remontan al siglo XVI. No quiero ir más allá para no cometer errores históricos. Sabemos que en el siglo XVI ya hubo corsarios franceses que llegaron a las costas cubanas. La ciudad de Cienfuegos fue fundada por originarios de Burdeos, y la arquitectura y la cultura francesas están hoy muy presentes. Luego, muchos franceses se establecieron en Cuba después de la Revolución de Haití para implantar el cultivo del café que seguimos hasta la actualidad mediante un comercio equitativo y se acaba de firmar un acuerdo al respecto esta tarde. Luego las ideas circularon con los hombres.

Sabemos lo que nos une: nuestras dos banderas portan los colores blanco, azul y rojo; y su himno La Bayamesa también tiene algunos acordes de La Mar­se­llesa. Compartimos el mismo apego a la independencia.

José Martí, su Héroe Nacional, durante su exilio en Francia lo evocó con Víctor Hugo en su célebre encuentro. El coraje de los insurrectos cubanos, especialmente de las mujeres cubanas inspiraron algunas de sus más bellas páginas.

Después, mucho después, en la segunda mitad del siglo XX, somos conscientes de lo que Cuba pudo representar para muchos pueblos que luchaban por su liberación. Y aquí hubo mujeres y hombres que apoyaron su Revo­lución, y nuestros países, a pesar de las tensiones internacionales, a pesar de ciertas divergencias, han mantenido relaciones de respeto.
El presidente François Mitterrand recibió al presidente Fidel Castro en una visita privada, en 1995; pero reitero que ningún Presidente cubano anteriormente había realizado una visita oficial a Francia.

Conocemos bien nuestras diferencias, pero lo que nos une es más fuerte. No siempre tenemos las mismas concepciones sobre todos los temas, especialmente sobre los derechos humanos, pero nuestra amistad nos permite hablar de ellos libremente y eso es lo esencial.

Cuba es respetada y escuchada en toda América Latina.

Cuba ha desempeñado un papel esencial en el proceso de paz de Colombia, cuyas negociaciones se realizan en La Habana que buscan poner fin a un conflicto que ya dura más de 60 años. Esta solución no se hubiera podido encontrar sin la mediación de Cuba.

Asimismo, los estrechos vínculos que sostiene Cuba con Venezuela son una carta de triunfo para hacer prevalecer el diálogo en ese país y de ese país con sus vecinos.

Y no olvido la solidaridad demostrada por Cuba a todo el continente ante cada reto. Pienso, en particular en el Caribe, donde Fran­cia está presente con sus territorios de ultramar. Por eso digo que Francia y Cuba son países vecinos. Tra­ba­jamos con ustedes para desarrollar la región en su conjunto.

Finalmente, quisiera señalar cuán útil fue la voz de Cuba —y Laurent Fabius es testigo de ello— el 12 de diciembre durante la Con­ferencia realizada en París sobre el clima. Pero en esa noche del 12 de diciembre hubo otra negociación, más discreta, pero más esencial para Cuba. Fue la reunión del Club de París, que esa noche anuló la deuda de Cuba.
Deseaba cumplir el compromiso que hice con ustedes durante mi visita en mayo último. Esta decisión va a favorecer el acceso de Cuba al financiamiento internacional y al nuestro en primer lugar.

La Agencia Francesa del Desarrollo aportará una contribución importante. Las empresas francesas —y aprovecho para saludar a sus representantes aquí presentes— están dispuestas a invertir aun más. La agenda económica que acabamos de firmar ambos países establece la lista de sectores, que además no son pocos: la infraestructura, el sector agroalimentario, el medio ambiente, la energía, el turismo, y podría agregar la cultura, porque yo quiero agregar la cultura que siempre ha unido a nuestros países.

Alejo Carpentier, el autor de El Siglo de las Luces y de Los Pasos Perdidos, fue por mucho tiempo re­presentante de Cuba en París. Los ideales de la Re­volución francesa inspiraron su obra y su amistad con Robert Desnos inspiró su amor por nuestra lengua. Habrá quien recuerde la participación de Alejo Carpentier en programas de televisión, especialmente el de Bernard Pivot, que se emocionaba considerablemente por lo que contaba de su país y por los vínculos que quería establecer con la cultura francesa. Esta relación cultural tuvo una continuidad con el pintor Wifredo Lam, cuyas obras se presentan en el Centro Pompidou, quien vivió en París y fue amigo también de Picasso.

El Festival de Cine Francés en La Habana, cuya decimoctava edición se celebró en abril del año pasado, constituye un lugar excepcional para compartir las obras.

También quisimos que un Mes de la Cultura Francesa se organizara este año en Cuba. O más bien fueron ustedes los que quisieron que así fuera. Y nosotros aceptamos voluntaria y gustosamente.

Eventos de más relevancia se están preparando. Especialmente conciertos. Yo sé que aquí hay un Disc Jockey muy célebre que se volverá una realidad para los cubanos y que es sumamente conocido para nosotros.

Nuestros países comparten el mismo apego por la educación y la ciencia. Deseo que más alumnos universitarios puedan ir y venir con más facilidad y que podamos recibir muchos más. Asi­mismo, debemos trabajar juntos con vistas a la validación de los diplomas.

En mayo pasado, durante mi visita a La Ha­bana, tuve la oportunidad de inaugurar la sede de la Alianza Francesa. Esta sede ocupa un lugar magnífico, en uno de los más bellos edificios de la capital cubana, el Palacio de Gómez. Debo recordarles que gracias a Che Guevara, entonces ministro de la República, Francia tuvo la suerte de disponer de esta institución en La Habana. Actualmente, 12 000 cubanos aprenden allí la lengua francesa. Es por ello que ese fue un momento también muy emotivo de mi visita.

Un país culto es fuerte y libre, incluso si no tiene todas las riquezas del mundo, decía José Martí. Ahí se ve tanto en el caso de Cuba como en el de Francia, nuestra capacidad de resistencia ante las pruebas. Y lo demostramos una vez más el año pasado, y ustedes también, en otras circunstancias, han resistido las pruebas.

Francia lo acoge, estimado Raúl Castro, convencida de que los talentos de Francia, los recursos y las empresas sabrán acompañar a Cuba en su desarrollo original y respetarán su identidad.

Es para celebrar la amistad entre Francia y Cuba que propongo un brindis por la amistad entre Francia y Cuba, por usted y por su delegación.

#RaúlEnFrancia

“Francia ha sido, es y será un importante socio para Cuba” (+ Fotos y Videos)

El Presidente francés Francois Hollande recibe al Presidente cubano Raúl Castro en el Palacio del Elíseo. Foto: AP

Declaración ante la prensa del General de Ejército Raúl Castro Ruz, presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba, en ocasión de la visita de Estado a la República Francesa, el 1ro de febrero de 2016, “Año 58 de la Revolución”.

(Versiones Taquigráficas – Consejo de Estado)

Buenas noches.
Estimado presidente François Hollande;
Distinguidos miembros de la delegación francesa;
Representantes de los medios de prensa:

Ante todo permítanme trasladar un cordial y afectuoso saludo al pueblo francés y a sus autoridades, en nombre del pueblo y Gobierno cubanos. Nuestros países están unidos por vínculos históricos y culturales y por profundos lazos de amistad.

Agradezco muy sinceramente las palabras que ha pronunciado el presidente Hollande, así como la calurosa acogida dispensada a la delegación cubana.

Recién hemos concluido las conversaciones oficiales con el presidente François Hollande. Este intercambio, al igual que en mayo del pasado año en La Habana, ha tenido lugar en el clima cordial y de respeto mutuo que caracteriza nuestras relaciones bilaterales.

Esta es la primera visita de Estado de un presidente cubano a Francia y a un país miembro de la Unión Europea. Reafirma el excelente estado de nuestras relaciones y refleja la voluntad compartida de consolidar el diálogo político al más alto nivel.

Hemos sostenido conversaciones fructíferas sobre los diversos temas que integran la agenda bilateral, dando continuidad a los objetivos y acuerdos alcanzados en la histórica visita efectuada por el presidente Hollande a Cuba en mayo pasado, primera de un mandatario francés a nuestro país.

Ratificamos la voluntad de ampliar y diversificar las relaciones bilaterales con Francia en todas sus dimensiones: políticas, económico-comerciales, financieras y de cooperación, académicas y culturales.

Hemos suscrito una Agenda Económica Bilateral que representa un importante mecanismo conjunto para la proyección, seguimiento y promoción de los vínculos económico-comerciales, de cooperación e inversión, incluso a mediano y largo plazos.

Del mismo modo, destaca la firma del Acuerdo bilateral sobre la deuda de Cuba con Francia, con lo cual se crean condiciones más favorables para el desarrollo de las relaciones financieras y la ejecución de nuevos planes y proyectos conjuntos.

Como es conocido, el pasado 12 de diciembre Cuba llegó a un importante acuerdo con los países acreedores que integran el Grupo ad hoc del Club de París.

Reiteramos el agradecimiento al gobierno francés por su papel significativo y posición constructiva para alcanzar este importante resultado, lo que abre una nueva etapa en las relaciones económicas, comerciales y financieras de Cuba con estos países, y facilitará el acceso a financiamientos a mediano y largo plazos, muy necesarios para la ejecución de las inversiones previstas en nuestros planes de desarrollo.

Reconocemos y damos la bienvenida a la voluntad expresada por las autoridades francesas de acompañarnos y participar de forma más activa en los planes de desarrollo económico y social de Cuba.

Igualmente agradecemos el liderazgo de Francia en el fomento de la construcción de una nueva etapa en las relaciones entre la Unión Europea y Cuba, sobre bases de respeto y reciprocidad, y en particular en lo concerniente a la negociación del Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación, proceso en curso desde abril de 2014, que se encuentra en una fase muy avanzada.

Apreciamos la tradicional posición francesa a favor del levantamiento del bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra Cuba, que es el principal obstáculo al desarrollo de nuestro país, y a las relaciones económico-comerciales.

Hace apenas dos meses esta ciudad fue escenario del histórico “Acuerdo de París”, resultado de un arduo proceso de negociación en la vigésimo primera Conferencia de las Partes de la Convención Marco sobre Cambio Climático. Expresamos nuestra felicitación a Francia y a sus autoridades por la organización de ese evento y por su valiosa contribución, que permitió llegar a un acuerdo balanceado y aceptable para todas las partes.

El próximo mes de mayo, fruto del esfuerzo e interés por incrementar el conocimiento mutuo, tendrá lugar por vez primera un mes de la cultura cubana en Francia y de la cultura francesa en Cuba.

Hemos reiterado al gobierno francés la disposición y el compromiso con la continuidad de esta sólida relación. Francia ha sido, es y será un importante socio para Cuba.

Somos dos Estados con realidades históricas, culturales, geográficas y sistemas políticos diferentes. Sin embargo, la relación amistosa, productiva y respetuosa que mantenemos demuestra que es posible proponernos metas y proyectos comunes que tributen al desarrollo de nuestras respectivas naciones y de toda la humanidad.

Para concluir, reitero mi saludo afectuoso a esta majestuosa y hospitalaria ciudad que me honro en visitar, y mi sincero agradecimiento al presidente Hollande por la cálida acogida que nos ha dispensado.

Muchas gracias (Aplausos).

Galería de fotos de la Visita de Estado de Raúl a Francia

En Video

Palabras del Presidente Raúl Castro

Palabras del Presidente Francois Hollande

Recibimiento de Raúl en París